¿La nueva ley de factura electrónica significa el fin definitivo de la factura manual y los controladores fiscales tal y como los conocemos? Y en caso de no serlo, ¿las tecnologías más tradicionales de facturación continuarán vigentes durante algún tiempo? Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder de forma clara en los párrafos subsiguientes, porque entendemos que aún hoy existen muchas dudas al respecto que fácilmente podrían ser evacuadas con la información pertinente.

Comencemos, entonces, analizando la ley de factura electrónica que tanta incertidumbre ha causado entre las PYMES y comercios en general.

La Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) fue la encargada de diseñar y establecer una nueva legislación para que todos los comercios del país renueven sus controladores fiscales, sosteniendo que de ese modo se empezaría a estandarizar un modelo de operaciones comerciales digitalizado y en tiempo real.

¿Esto significa que los controladores fiscales tradicionales sean considerados obsoletos tanto para el mercado como para los organismos de regulación correspondientes? De ningún modo. Los controladores fiscales clásicos siguen vigentes y muy saludables.

027Pensemos por un momento que la resolución general de la AFIP que mencionábamos anteriormente, fue dispuesta por dos motivos principales: facilitar una reducción notoria en los costos de papel, y por lo tanto de administración; y por el otro allanar el camino hacia un sistema de almacenamiento digitalizado. Todo esto, naturalmente, puede tener un impacto considerable para una empresa de mayor envergadura o bien para los grandes contribuyentes; sin embargo, estos son apenas un porcentaje relativamente bajo de las operaciones que día a día se efectúan a través de los controladores fiscales.

Aquellos que, por ejemplo, opten por continuar emitiendo tickets deberán hacerlo bajo la modalidad clásica de los controladores fiscales, que pueden o no contar con almacenamiento digital. En este contexto, el único requisito que no puede variar bajo ningún concepto es la necesidad de que sus controladores fiscales estén homologados por los organismos que regulan este tipo de operaciones.

Dicho esto, entendemos perfectamente que una PYME que realice ventas a consumidores finales necesite sí o sí un controlador fiscal, habida cuenta que la posibilidad de emitir facturas manuales se encuentra actualmente en proceso de eliminación. En todo caso, las facturas manuales deberían ser vistas como un complemento del controlador fiscal homologado, nunca al revés.

En este contexto, la AFIP indica que todo contribuyente que efectúa operaciones a consumidores finales, pero que posee un controlador fiscal que emite tickets, puede además emitir una factura manual cuando realice sus operaciones correspondientes con aquellos que no sean consumidores finales.

Tal como vemos, los controladores fiscales no solo gozan de excelente salud, sino que también nos permiten abrir una nueva ventana en nuestro interrogante inicial: ¿es absolutamente imprescindible para el rendimiento de un comercio o una empresa contar con un controlador fiscal electrónico por encima de sus modelos tradicionales?

Un punto a favor de la tecnología clásica consiste en un razonamiento estratégico simple: al contar con un controlador fiscal tradicional uno se ve libre de los requerimientos de la electrónica, con todas las ventajas y desventajas que esto puede traer aparejado, no siendo ni más profundas o superficiales que las que podemos observar en cualquier sustitución de modelo de facturación.

A partir de este punto conviene distinguir claramente a qué nos referimos cuando hablamos de controladores fiscales, en esencia, clásicos.

030Estos equipos cumplen todas y cada una de las normativas vigentes para controladores fiscales, es decir, aparatos que poseen un teclado y, por lo menos, un display que nos permita la interacción directa con el usuario. Aquellos equipos que no están online con AFIP se consideran como un sistema cerrado; ya que en muchas ocasiones vienen con ciertas funciones ya definidas de fábrica y operan de manera autónoma, sin necesidad de estar en línea o de incorporar otro equipamiento para que su funcionamiento sea óptimo.

Si analizamos la cuestión desde el punto de vista de quien necesite comprar un controlador fiscal, hay que decir que esta opción es la más utilizada en pequeños y medianos comercios que realizan ticket a consumidor final. Si bien esta tecnología no es la más adecuada para otros modelos de negocio, sigue siendo un tipo de tecnología altamente confiable y de excelente rendimiento desde todo punto de vista.

Por todos estos motivos es realmente importante que usted considere la posibilidad de seguir confiando en los controladores fiscales tradicionales tal y como seguramente lo viene haciendo desde hace muchos años. El mejor equipamiento para su negocio no necesariamente es el más moderno. La confiabilidad en términos de buen rendimiento es vital para que el cliente se sienta seguro en el terreno de la facturación; como tantos otros, sujeto a una legislación que varía permanentemente pero que en ningún momento sugiere el abandono de los controladores fiscales clásicos.

De ya que la compra de estos equipos no puede ser tomada a la ligera, y mucho menos dentro de un marco que no contemple sus necesidades básicas como cliente; entre otras, contar con la posibilidad de obtener un servicio de asesoramiento gratuito y personalizado que le asegure evacuar todas sus dudas y tomar la mejor y más informada decisión al respecto de sus nuevos controladores fiscales.

En Stec contamos con la mejor trayectoria en el área de controladores fiscales, otorgándole al cliente una notable variedad de soluciones del alta calidad y servicios relacionados con estos equipos. Nos satisface enormemente trabajar con marcas muy reconocidas a nivel internacional, lo cual le asegura al cliente incorporar únicamente lo mejor en tecnología de facturación.

Nuestro servicio de asesoramiento personalizado es, sin lugar a dudas, un factor de gran preponderancia para que usted ahorre tiempo y dinero; en última instancia, para obtener específicamente él o los equipos que usted verdaderamente necesita para su negocio o empresa. Nuestro excelente equipo de profesionales le informará paso a paso en relación a estas u otras consultas pertinentes que usted desee realizar.